Agricultura sostenible


En el último artículo, en diciembre de 2014, hablaba de cómo piensan los creyentes. Están dominando el debate en todos los foros sobre agricultura, y el desánimo me había dominado. ¿Qué puede hacer que las danaides vuelvan por sus fueros? Una conferencia, Contested Agronomy, y cómo la ha presentado un cuarteto de bravos luchadores (del IDS, la Universidad de Wageningen y el CIMMYT) por una agricultura sin dogmatismos que funcione y sea capaz de alimentar al mundo además de a las ilusiones de algunos.

La razón para organizar el debate es que piensan que el mundo de la agricultura está dedicando sus esfuerzos a discutir pocos temas. ¿Adivinan cuáles? Estos:

Y mientras tanto, no estamos preparados para responder a la pregunta de si la agricultura está preparada para alimentar a la población creciente de una forma sostenible. Las discusiones están perdiendo calidad técnica, y en cambio ganan en intensidad emocional. Es este gráfico el que llamó la atención de una danaide:

Enconadas discusiones sobre los valores que nos mueven y casi nada sobre la técnica que debería sostener estos valores. Esto es lo que hay que cambiar.

 

Diálogo de sordos (tomado de innpulsos.com)

Como saben si han leído este blog en algún momento, el tema del modelo agropecuario es un asunto recurrente.

Las discusiones suelen tener el tono que sale en la ilustración. Como ejemplo, aunque con un año de antigüedad (lo cual no importa dado que nada cambia) está el discurso de Graziano, el director de la FAO, en el encuentro sobre inversión privada en la agricultura, y la respuesta de la Vía Campesina y otras organizaciones, que no se andan con chiquitas.

El tema es viejo: el papel del agronegocio en la agricultura y la inversión en el sector privado. La importancia que tiene el tamaño de la explotación y la productividad en la alimentación del mundo.

Esta vez adjunto este gráfico que creo que ayuda mucho a hacerse una idea de en qué espacio nos movemos cuando hablamos de los distintos modelos. Es de un artículo del IFPRI titulado Patterns of Growth and Structural Transformation in Africa, Trends and Lessons for Future Development Strategies (muy recomendable):

Transformación estructural

Si queremos que la agricultura sirva de verdad para reducir la pobreza, todos estaremos de acuerdo en que no puede quedarse, en los países pobres, en su estado actual. Es decir, de acuerdo con el gráfico, ahí donde he colocado los circulitos rojos: con  porcentajes altos de población activa y porcentaje alto del PIB, y una producción por trabajador y un valor total del PIB agrícola bajos.

La agricultura en los países ricos es la de la derecha: se dedica poca gente, representa un porcentaje bajo del PIB, pero es muy productiva y el valor de la producción es más alto que en los países pobres, donde hay mucha más gente dedicada a la agricultura.

Evolucionar de un modelo como el de los círculos a los cuadrados dejando a la mayoría de pobres rurales por el camino no es una buena solución. Es el modelo latinoamericano de la soja y el maíz, muy mecanizado, pero que deja al margen a los pequeños productores. Este modelo económico no ha sido capaz de ni de incorporar a la mayoría de la población a la industria o los servicios, ni de dotar a los campesinos que no se mueven a las ciudades de medios de producción agrícola adecuados.

Está claro (y espero que en esto esté de acuerdo todo el mundo) que hay que moverse hacia la derecha del gráfico. Esto significa intensificar la producción y mecanizarla. Pero quizá habría que quedarse por la mitad del gráfico (donde están las XXX), con agricultores más productivos que antes, pero menos que en los países ricos, mientras otros sectores de la economía no tiren de la población hacia las ciudades ofreciéndoles trabajos de verdad. Y lo más importante y difícil: moviendo a todos los agricultores hacia las XXX a la vez, sin dejar a nadie rezagado.

Aprovecho ahora que nadie estará escuchando para airear otro de los líos en que se ha metido la cooperación. Todo es culpa de una palabra: la resiliencia.

Esta palabra lleva en danza muchos años, empezó trabajando en el campo de la psicología, describiendo la capacidad humana de reponerse de traumas, luego encontró empleo en la ingeniería, en la resistencia de materiales, y luego pasó por la ecología y finalmente encontró un puesto fijo en la cooperación. En todos los campos, es la capacidad para reponerse de algo y volver al estado habitual.

En el mundo del desarrollo, ha sido muy útil para explicar cómo la gente se repone de los desastres y qué hace para que las cosas vuelvan más o menos a la normalidad. Se supone que si entendemos esto podemos saber mejor qué hacer. Hasta aquí, bien. Pero luego han venido los abusos, se ha sometido a la palabra a esfuerzos excesivos y ha terminado deformándose. En otras palabras, ha perdido la resiliencia.

Hay cientos de documentos, declaraciones de donantes y de ONG, llamadas al cambio, todos a una: hay que alcanzar al resiliencia. En inglés, hay que construir resiliencia. La mayoría no van más allá. Poner los detalles está resultando muy difícil.

¿Cuál ha sido el problema? Confundir el objetivo con el medio para alcanzarlo. La resiliencia, la capacidad de que la gente se recupere de los desastres, es el objetivo deseado por todo el mundo que trabaja en cooperación en ambientes donde hay riesgo de desastre, especialmente después de casos como el Sahel o el cuerno de África, donde las crisis alimentarias se repiten año sí año no. Los donantes son los primeros en hartarse: para no tener que apoquinar cada año (siempre tarde y a regañadientes), piden una solución: hay que alcanzar la resiliencia.

El único debate tiene que ser qué hay que hacer para alcanzarla. La multiplicación de artículos diciendo que hay que alcanzarla es inútil y un ejercicio de pereza intelectual.En un documento se haría bien en mencionarla una sola vez, al principio, y dedicar el resto a discutir qué vamos a hacer para conseguirlo. Lo que no hay que hacer es invocar una palabra como si eso fuera la solución  (para que no se me acuse de incumplir mi propia recomendación con este artículo, informo que estamos trabajando un documento sobre reservas alimentarias que saldrá en su debido momento: hacia la resiliencia, por medio de los detalles).

Las críticas sobre la agricultura ecológica que se han hecho desde este blog han sido siempre con la intención de mejorar sus carencias, desear que se aplique allí donde y cuando sea posible y criticar los extremismos sólo cuando se dan.

Desconocía que existía una secta, previa a la existencia de los orgánicos, llamada agricultura biodinámica. Algo había oído, pero ha sido sólo  después de ver un programa de la televisión catalana sobre agricultura biodinámica cuando me entero de  la la sarta de estupideces que practican. Son peligrosos porque transmiten ignorancia, lo que no es poco en los tiempos que corren, pero además porque me niego a que se gaste el dinero de mis impuestos en brujería:  me ha sorprendido ver el programa en una televisión que se ha caracterizado siempre por sus buenos programas de ciencia, pero más ver que el MARM (el ministerio de agricultura en España) ofrece cursos.

Parece que este invento lo montó Rudolf Steiner, señor que se dedicaba a muchos menesteres distintos. Por suerte, sus prácticas tienen poco futuro porque dan mucho trabajo, como se puede ver en este extracto de la wikipedia:

Preparación del campo para estimular la formación de tierra negra:

  • nº 500: (así se llama, o cuerno abonar) mezcla de tierra negra preparada al llenar el cuerno de una vaca y enterrándolo en la tierra (40 a 60 centímetros bajo la superficie) en otoño. Se deja descomponer durante el invierno y recuperarse para su uso la siguiente primavera.
  • nº 501: Cuarzo molido en polvo preparado al llenar el cuerno de una vaca y enterrándolo en primavera y sacadas en otoño. Se puede mezclar con el 500 pero usualmente se prepara solo (mezcla de una cucharada de polvo de cuarzo en 250 litros de agua). La mezcla se rocía a baja presión sobre el cultivo durante la temporada lluviosa, de manera tal que prevenga enfermedades por hongos. Se debe rociar en un día nublado o cerca de la mañana para evitar que las hojas se quemen.
  • Ambos el 500 y el 501 son utilizados en el campo mezclando una cucharadita al contenido del cuerno en 40 a 60 litros de agua por una hora, revolviéndolo en varias direcciones cada dos minutos.

Pude ver en la tele que efectivamente el ilustre viticultor biodinámico practicaba al menos la técnica del enterramiento de cuernos de vaca que se describe más abajo. Es un trabajazo: coger cada cuerno, llenarlo de tierra negra y enterrarlo. Me gustó especialmente la justificación de por qué usar cuernos de vaca: era por ser  un animal totémico, lo cual debe gustar mucho a las viñas. Luego lo mezclaba con agua y lo agitaba dando vueltas de manera que se creaba un “vórtice”. A mi me parecía un remolino. Parece que si lo haces así, el agua recuerda lo del animal totémico porque se transmite la información, y eso a la viña todavía le gusta más. Algo así como homeopatía agrícola.

Para quien no se haya cansado todavía de tonterías, aquí van algunas perlas más, también de la wikipedia:

En la preparación de abono orgánico se utilizan hierbas que frecuentemente son utilizadas como remedios medicinales:

  • Flores de hierba de carpintero (Achillea millefolium) son introducidos en en la vejiga urinaria de un venado (Cervus elaphus), colocado en el sol durante el verano, enterrado en la tierra durante el invierno y retirado en la primavera.
  • Flores de manzanilla (Matricaria recutita) son introducidas dentro de intestinos pequeños (sic) de ganado enterrados en tierra negra enriquecida en época de otoño y retirado en la primavera.
  • Ortiga (Urtica dioica) plantas en total florecimiento son introducidos bajo tierra rodeadas por combustible fósil vegetal (¿? sic)  por un año.
  • Corteza de roble (Quercus robur) se corta en pedazos pequeños y se coloca dentro del cráneo de un animal domesticado, cubierto por combustible fósil vegetal  y enterrado en la tierra en un lugar donde caiga bastante agua de lluvia.

Las plagas, como insectos o ratones de campo (Apodemus sp.) tienen procesos más complejos asociados con ellos, dependiendo de lo que la plaga se especifica. Por ejemplo, los ratones de campo han de ser contrarrestados mediante la implementación de las cenizas preparado a partir de piel de ratones de campo cuando Venus está en la constelación de Escorpión.
Las malas hierbas se combaten (además de los métodos mecánicos de costumbre) por la recolección de semillas de las malezas y la quema de ellos por encima de un fuego de madera que se encendió por la maleza. Las cenizas de las semillas se esparcen en los campos, luego rocía ligeramente con la orina clara de una vaca estéril (la orina debe ser expuesto a la luna llena durante seis horas), esta es la intención de bloquear la influencia de la luna llena en la mala hierba en particular y de hacerla estéril.

Menos mal que para quitar las malas hierbas además se usan los métodos mecánicos de costumbre. Así no resulta un completo fracaso. Pero mi problema es ahora, ¿de dónde saco una vaca estéril? (por no hablar de la vejiga de venado).

En el blog No me hagas mucho caso aparece un nuevo aliado (para mi, que no lo conocía) en la lucha contra el oscurantismo: un genio de la música y la letra llamado Tim Minchin. Aquí recitando un poema:

Gran parte de las huestes que se oponen (o nos oponemos de vez en cuando) a los transgénicos lo hacen porque una multinacional (que suele ser Monsanto) amenaza con un producto que va a contaminar los cultivos vecinos con unos  genes por los que luego va te van a cobrar, sin que tú los hayas  pedido previamente. No se me ocurre un futuro más estremecedor que una alianza entre Monsanto y la SGAE, con agentes encubiertos de esta última buscando genes de pago en nuestros huertos.

Pero este caso es distinto. Un organismo público, la agencia brasileña Embrapa, ha preparado un frijol transgénico resistente al virus del mosaico dorado. Ahora ya no es el coco, sino una empresa pública, la que ha introducido un gen que produce la resistencia al virus. Aquí explican en un powerpoint cómo lo han hecho. No parece peligroso. Resuelve el problema, y es público. ¿Nos vamos a oponer a esto, porque en vez de producir la variedad resistente mediante innumerables cruces, lo han hecho metiendo un gen mediante ingeniosos procedimientos? Alguien podría decir que esto llevará a una uniformización de las variedades. No tiene por qué ser así: tendría que ser posible introducir el gen de la resistencia en cuantas más variedades mejor. Opongámonos a los monopolios, pero no a la tecnología. Estaremos atentos a lo que pase (gracias a Antonio Glez del Tánago por la información).

Hoy empieza la campaña más grande de la historia de Oxfam. Se llama CRECE, y se llevará a cabo en 45 países los próximos cuatro años. ¿Qué pretende esta campaña? Arreglar un sistema alimentario que no funciona. Estos son algunos de los titulares:

  • La población mundial alcanzará los 9 mil millones en 2050 ¿habrá suficientes alimentos para todos?
  • Más de 4 mil millones de personas vivirán en países con escasez crónica de #agua antes de 2050.
  • 4 de cada 5 personas no tiene acceso a protección social alguna.
  • El 40% del maíz de EEUU acaba en tanques de gasolina, no en estómagos.
  • 3 firmas agroalimentarias (Cargill, Bunge y ADM) controlan el 90% del comercio de cereales.
  • La agricultura es responsable del 30% de emisiones de gases contaminantes ¿Cómo podemos cultivar lo suficiente de manera sostenible?
  • Darle a las mujeres el mismo acceso a recursos agrícolas que a los hombres podría incrementar sus cosechas un 30%
  • La cantidad de tierra cultivable por persona es 50% menor desde 1960. La población aumenta, ¿cómo nos alimentaremos?

Lo mejor es leer aquí el magnífico informe que se ha preparado, visitar el blog 3.500 millones, donde Gonzalo Fanjul lo explica más claro que el agua, o ir a la página de Intermón Oxfam.

Sí, es el título de la película 300, pero en vez de espartanos, científicos, y además cien más. Es el número de científicos necesarios para hacer un mega-macro-super estudio, el definitivo, sobre agricultura. Se llama Global Food and Farming project report, y han trabajado en él 400 científicos: The Project has involved around 400 leading experts and stakeholders from about 35 countries across the world.

Luego me quedé pensando en que esta cifra me sonaba y se me ocurrió googlearla: 400 scientists. Y lo que salió fue curioso:

– 400 científicos negaron en 2007 que el cambio climático fuera causado por el hombre.

– 400 científicos elaboraron el famosísimo estudio de la IAASTD de 2008, que decía que la agricultura, mejor sostenible.

– 400 científicos desconfían de Darwin aquí.

– Otros 400 se juntan aquí para hablar de inmunología.

– Y 400 para descubrir el secreto de la Mona Lisa!

Total, que si alguien quiere hacer un estudio serio, que se prepare para pagar a 400 científicos. Ay, de las instituciones científicas pobres, españolas o las dos cosas, de dónde van a sacar 400 científicos…

Bromas aparte, el estudio del que hablaba tiene muy buena pinta. Si tengo tiempo de mirármelo más a fondo, además daré mi opinión (humilde, cómo podría contradecir a 400 científicos).

Página siguiente »