En que ambas necesitan un prestamista de último recurso. Si el BCE emitiera bonos europeos o pusiera la imprenta en marcha, “los mercados” (los ricos) soltarían la pasta a Italia y España a mucho menor interés. De la misma forma, en las crisis de precios de los alimentos, cuando suben los precios es, en parte,  porque alguien acapara el grano (esto lo hacen las cuatro grandes, ADM, Bunge, Cargill y Dreyfus y miles de pequeños). Si hubiera reservas públicas para sacar grano al mercado, las ABCD no acapararían. Lo bueno es que bastaría la mera amenaza, seguramente no haría falta ejecutarla ni en uno ni en otro caso. Es como jugar al póker.