Estos días se habla en España de incluir en la Constitución un artículo que prohíba el déficit público. Tamaña barbaridad -prohibir la política económica de izquierdas aunque la gente vote por ella- se hace a petición de los alemanes, algo cansados de pagar por derroches ajenos. En este didáctico video, de la magnífica organización británica RSA (ilustración para el siglo XXI), el economista checo Tomáš Sedláček (no intente pronunciarlo con todas sus tildes y vírgulas, puede ser peligroso para las cuerdas vocales) explica claramente los entresijos del déficit, utilizando un ejemplo que ya salió en este blog para hablar de reservas de cereales: el caso de José, consultor del faraón de Egipto. Por lo visto, esta historia da para mucho. El caso es que no es que el déficit sea malo o bueno: es que hay que ahorrar cuando van bien dadas, y hay que tener déficit cuando van mal dadas. Lo que no se puede es tener déficit siempre. Ah, pero qué difícil de entender es esto para los políticos. Prueben ustedes, vean el video y juzguen si es tan difícil.

Para que no nos quiten la posibilidad de elegir tener déficit cuando haga falta (que no es lo mismo que tenerlo siempre), pide que la modificación de la Constitución sea sometida a referéndum aquí. Ya hay más de cien mil peticiones.