En la red hay un debate intenso, sobre todo el los EEUU, sobre las causas de la subida de precios de los alimentos. Las causas habituales: malas cosechas en Rusia, Ucrania y Australia, que algunos como Paul Krugman achacan ya al cambio climático, los bajos inventarios (aunque no son tan bajos como en 2008), la conversión del maíz gringo en alcohol, la demanda de los países emergentes, la especulación (aquí el debate es especialmente intenso, y yo me decanto por el sector meigas, que dice que la especulación no es la causante, pero que haberla, hayla. Y últimamente, para esta reciente subida, se añade el sector que culpa a la Fed de Ben Bernanke, por haber impreso dos billones de dólares, y amenazar con imprimir seiscientos mil millones más. Es decir, inflación pura y dura. Cada cual arrima el ascua a su sardina e intenta explicar la subida según sus afinidades ideológicas. Para aclarar las cosas, llega este video académico que creo que arroja luz a un tema tan complicado (lo sugirió un miembro del IPC en la conferencia de Barcelona de mayo pasado, pero no puedo citarle porque no recuerdo quién fue):