Sí, ministro es una serie británica de principios de los ochenta que es toda una maestría en ciencias políticas. Se puede encontrar en ella todo un arsenal de armas utilizadas en política, pero que sirven también para otros campos. Como a los funcionarios también les aprueban o deniegan proyectos, igual que a los que trabajamos en cooperación, podemos aprender de ellos cuando consiguen manejar a los políticos (sus superiores teóricos) para que aprueben o denieguen a su voluntad (de los funcionarios, no de los políticos). Es el poder de los técnicos frente a los políticos.

Recomiendan en esta serie que si quieres que te aprueben (tus superiores) un proyecto, debes decir que es rápido, simple,  barato y popular. Si por el contrario quieres que no te lo aprueben, di que será complicado, largo, caro y controvertido.

Esta es la transcripción en inglés sobre las cuatro palabras necesarias para conseguir una u otra cosa. Se lo explican sir Humphrey, el secretario del ministro, y Sir Frank, a Bernard, el subsecretario:

  • Sir Humphrey: There are four words you have to work into a proposal if you want a Minister to accept it.
  • Sir Frank: Quick, simple, popular, cheap. And equally there are four words to be included in a proposal if you want it thrown out.
  • Sir Humphrey: Complicated, lengthy, expensive, controversial. And if you want to be really sure that the Minister doesn’t accept it you must say the decision is courageous.
  • Bernard: And that’s worse than controversial?
  • Sir Humphrey: (laughs) Controversial only means this will lose you votes, courageous means this will lose you the election.

El video, cortesía de Pepe.