En el mundo de la cooperación no destacamos por la calidad de nuestra escritura. Podemos encontrar en informes o evaluaciones frases de difícil comprensión como “detonación de procesos epistemológicos” o joyas de la precisión como “algunas familias sembraron algunos árboles”. También inventamos palabras que no nos sirven para entendernos, quién sabe si a propósito, porque la oscuridad del lenguaje y la falta exactitud permite la falta de ideas claras. Para aumentar la calidad literaria de nuestros escritos, existen consejos de grandes escritores como el que Duncan Green recomienda de Orwell, o el que escribió ya hace años el economista John K. Galbraith (muy  ameno).

Ya en español, hay varios libros que Blanca Pérez (coordinadora editorial de Bakeaz) recomienda, especialmente el primero de esta lista:

  • Gómez Torrego, Leonardo: Nuevo manual de español correcto, 2 vols., Madrid, Arco Libros, 2002.
  • Cassany, Daniel: La cocina de la escritura, Barcelona, Anagrama, 1995.
  • Martínez de Sousa, José: Dudas y errores del lenguaje, Madrid, Paraninfo, 1992. Diccionario de usos y dudas del español actual, Madrid, Bibliograf, 1996.
  • Manual de estilo de la lengua española, Gijón, Trea, 2001.
  • Diccionario de redacción y estilo, Madrid, Pirámide, 2003.
  • Serafini, M.ª Teresa: Cómo se escribe, Barcelona, Paidós, 1996.

Escribir bien requiere esfuerzo y estudio, pero el resultado suele merecer la pena. Quienes saben escribir bien venden mejor sus ideas, aunque sean equivocadas, que aquellos que no saben hacerlo. Merece la pena intentarlo.